Dirección:
Florida 520, C1005AAL, C1005AAL Cdad. Autónoma de Buenos Aires
Horarios de atención:
Lunes a viernes: 7AM - 7PM
Sábados: 10AM - 5PM
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En la recepción de La Fortaleza de Eva’S hay algo que para nosotros tiene un valor enorme: las fotos de los primeros telegramas laborales enviados por trabajadores y trabajadoras que decidieron denunciar situaciones de violencia, persecución, discriminación y maltrato dentro de sus espacios de trabajo.
Para muchas personas, ese telegrama fue solamente una carta documento más. Para nosotros, muchas veces representa otra cosa: el momento exacto en que alguien deja de soportar en silencio una situación de abuso y decide defenderse.
Detrás de cada telegrama hubo miedo. Miedo a perder el trabajo. Miedo a las represalias. Miedo a quedar marcado dentro de la empresa. Durante años, muchas estructuras utilizaron el temor al despido, la precarización y el desgaste económico como herramientas para disciplinar trabajadoras y hacerles creer que denunciar no servía para nada.
Sin embargo, muchos de esos primeros telegramas terminaron convirtiéndose en medidas cautelares favorables, reincorporaciones laborales y resoluciones judiciales que permitieron frenar situaciones de violencia laboral y vulneración de derechos.
En los últimos ocho años nuestra ONG, participó en más de 800 reincorporaciones laborales vinculadas a conflictos donde existían denuncias de violencia laboral, discriminación, persecución sindical o vulneración de derechos fundamentales.
“La violencia laboral no se resuelve solamente con campañas de concientización. Hace falta intervención territorial, acompañamiento y decisión de actuar”, sostengo desde hace años porque vemos todos los días cómo muchas personas llegan completamente solas, agotadas y convencidas de que nadie las va a escuchar.
Gran parte de nuestro trabajo consiste en acompañar ese primer paso. Explicar qué significa dejar constancia. Qué implica realizar una denuncia. Por qué un telegrama puede convertirse en prueba fundamental dentro de un proceso judicial. Y por qué muchas veces documentar el conflicto es la diferencia entre quedar completamente desprotegido o poder defender derechos concretos.
Las imágenes de esos telegramas hoy forman parte de la historia de nuestra organización porque representan algo más profundo que un trámite legal. Representan el momento en que cientos de trabajadores y trabajadoras decidieron dejar de naturalizar la violencia.
Mientras muchos conflictos laborales siguen avanzando en silencio dentro de empresas y espacios de trabajo, nosotros seguimos convencidos de algo: ningún derecho se defiende solo, y muchas veces una simple decisión —como enviar un telegrama denunciando violencia laboral— puede convertirse en el comienzo de una lucha que abra el camino a el resto de trabajadores