Dirección:
Florida 520, C1005AAL, C1005AAL Cdad. Autónoma de Buenos Aires
Horarios de atención:
Lunes a viernes: 7AM - 7PM
Sábados: 10AM - 5PM
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En el mundo del trabajo, los conflictos no aparecen de un día para el otro. No existen los despidos “sorpresivos” ni las sanciones que caen del cielo. Antes de que una patronal avance, siempre hay señales, advertencias, silencios y omisiones que anuncian lo que está por venir.
El problema no es solo el conflicto en sí, sino cuándo llegamos a intervenir.
Muchas veces, las trabajadoras y los trabajadores se comunican cuando el daño ya está hecho: cuando el telegrama llegó, cuando la sanción fue aplicada, cuando la injusticia ya se consumó. En ese punto, la defensa se vuelve más compleja, más desgastante y, muchas veces, injustamente tardía.
Formarse no es acumular teoría. Formarse es aprender a distinguir los momentos del conflicto laboral: el antes, el durante y el después. El antes es clave. Es ahí donde se puede prevenir, acompañar, dialogar y exigir a la patronal que respete los procedimientos y las responsabilidades que le corresponden. El durante requiere intervención clara, organización y respaldo colectivo. El después exige reparación, reincorporación y memoria para que no vuelva a ocurrir.
Nada de esto se improvisa. Nada de esto se resuelve con intuición o buena voluntad. Se aprende con capacitación continua, con formación en derechos laborales, con práctica colectiva y con presencia organizada.
La patronal cuenta con abogados, recursos humanos y estrategias. Las trabajadoras y los trabajadores solo podemos equilibrar esa balanza con conocimiento, organización y conciencia de nuestros derechos. Llegar a tiempo no es casualidad: es consecuencia de estar preparados.
Desde La Fortaleza de Eva´S entendemos la formación como una tarea política central. No como un complemento, no como un lujo, sino como una herramienta concreta para cuidar a quienes trabajan y para fortalecer la defensa colectiva frente a cualquier intento de vulneración de derechos.
Defender derechos no empieza cuando el conflicto ya explotó.
Empieza mucho antes.
Y ese “antes” se construye con capacitación.